BiciAcción (ZGZ/28-D)
El pasado 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes, en Zaragoza se convocó a los medios de comunicación locales (prensa, redio y televisión) en la Margen Izquierda del Río Ebro, a la entrada del Puente de Piedra. El Colectivo Ciclista Pedalea intentaba denunciar así la nula actividad en fomento de la bicicleta durante el pasado año en nuestra ciudad. El Ayuntamiento no ha gastado los más de 60.000 euros de que disponía para temas de movilidad ciclista y tan solo se ha dedicado a parchear la red de carriles bici con una serie de obras inconexas e incompletas que han levantado más críticas que alabanzas entre la ciudadanía en general y en el movimiento ciclista en particular.
Esa misma madrugada, un comando ciclista de gamberradas responsables había pintado en el suelo plantillas con la palabra bici y la figura de la misma en todo el trayecto del Puente de Piedra (en las baldosas modernas, que se renuevan cada cierto tiempo, debido al valor histórico del puente más antiguo de Zaragoza). A la entrada al mismo se pusieron (de forma no agresiva con el mobiliario urbano) unas placas imitando las tradicionales rectangulares azules de información. Así se señalizaba el uso compartido de la bici con el bus, el taxi y los viandantes.
Actualmente, este paso, de sentido único hacia la margen derecha (Plaza del Pilar) es una zona 10, de acceso restringido a los autobuses y taxistas y prohibido el tránsito a los demás vehiculos, incluíadas las bicis. Los ciclistas debemos cruzar el puente a pie, por la zona peatonal, en vez de ir pedalenado por la calzada, en un área de velocidad restringida. Esta mínima propuesta en favor de la bici está recogida en el documento por una Zaragoza Ciclable (presentado en mayo de 2005 por el Foro Ciudadano por la Movilidad SOsotenible en Zaragoza). Los colectivos ciclistas zaragozanos, en colaboración con los demás agentes ciudadanos independientes implicados en el problema de la movilidad, han hecho una serie de propuestas alternativas, integradoras, sencillas y económicas, que no han encontrado una acogida favorable por parte de los responsables políticos y técnicos del Consistorio, ni como texto para discutir.
Muchas de estas medidas implican a la bicicleta, pero para la obtención de infraestructuras especiales y exclusivas de los ciclistas, sino como instrumento para clamar el tráfico, pacificar las calles y convertirse en una herramienta del uso compartido de los viales.
La acción, a pesar de la precariedad de medios y la premura en el tiempo -al fin y al cabo, la acción nocturna es punible y el tiempo invernal no nos ayudo en su ejecución- se puede calificar de positiva. Sin embargo, la noticia en los medios fue mal enfocada, transmitiendo la idea de que andar en bici por la ciudad es peligroso, y que los ciclistas piden más carriles bici, por su seguridad.
La inercia mental es otro enemigo al que vamos a seguir combatiendo, pues esta es la primera de las acciones que pensamos desarrollar en Zaragoza, para demostrar a la ciudadanía que otra movilidad es posible.
...seguiermos informando...